En España, la compatibilidad entre ser administrador de una Sociedad Limitada (SL), estar jubilado y mantener la condición de autónomo societario depende de las funciones que realices y de la modalidad de jubilación elegida.
1. Administrador «Pasivo» (Sin ser Autónomo)
Es posible ser administrador de una SL y cobrar el 100% de la pensión sin estar dado de alta en autónomos, siempre que las funciones sean puramente formales (inherentes a la titularidad).
2. Jubilación Activa (Administrador «Activo»)
Si deseas seguir trabajando y gestionando la empresa, debes recurrir a la jubilación activa, que permite compatibilizar el trabajo por cuenta propia con la pensión.
3. Opción de Ingresos Inferiores al SMI
Puedes mantener la administración activa y cobrar el 100% de la pensión sin darte de alta en autónomos si tus ingresos totales anuales derivados de esa actividad no superan el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en cómputo anual.
Resumen de Requisitos para Jubilación Activa (2025)
Para acogerte a esta modalidad en 2025, debes cumplir:
En el sistema español actual, las cotizaciones que realizas mientras estás en
jubilación activa (como autónomo societario o administrador) no generan nuevos derechos de pensión ni sirven para recalcular su cuantía inicial.
A continuación, se detallan los puntos clave sobre cómo funcionan estas cotizaciones y los incrementos que sí se pueden aplicar:
1. Las cotizaciones no generan nuevos derechos
Durante el periodo de jubilación activa, el autónomo societario debe seguir cotizando a la Seguridad Social, pero estas aportaciones tienen un carácter principalmente solidario:
2. Incrementos progresivos por permanencia (Nueva Ley 2025)
Aunque las cotizaciones mensuales no suban la pensión, la permanencia en la actividad sí permite cobrar un mayor porcentaje de la pensión reconocida. A partir de abril de 2025, se aplica una escala de incrementos por cada año que sigas trabajando en jubilación activa:
Nota para autónomos con empleados: Si el autónomo en jubilación activa contrata indefinidamente a un nuevo trabajador, el porcentaje inicial puede ser superior (por ejemplo, alcanzando el 75% en los primeros años de aplazamiento).
3. Revalorización anual por IPC
Independientemente de si trabajas o no, tu pensión se actualiza cada año para no perder poder adquisitivo respecto a la inflación. En los últimos años, estas revalorizaciones han sido:
4. Diferencia con la jubilación demorada
Es importante no confundir la jubilación activa con la jubilación demorada (retrasar el momento de jubilarse sin cobrar la pensión). En la jubilación demorada, sí se obtiene un beneficio directo por seguir cotizando: